Cuando recuerdo las aceitunas: las miro sobre-bajo-entre la mirada atenta de Michell Alexander un gato de un lejano reino, era él el único que sabía como disfrutarlas con el sólo hecho de restregarlas por su amarillo pelaje. Pero las miradas cambian tal cual tiempos, seres y distancias, como la nueva historia bajo estos tres dedos –los demás siete a veces se atreven a teclear algo–, de ese árbol que nunca pensó que en un frío continente sus frutales hijos no se posarían más en mesas redondas, tan cuadradas como sus mil comensales que solo desean su carne y botan sus huesos cuescales –cual típico objeto de deseo–, se dice que la magia nace bajo la mirada cálida de un tal principito Cascanueces y su tía Mar-hiela reina del bosque blanco.
Sin saber más que sentir cumplió el deseo de aquel olvidado árbol, lo pensó decir en su último respiro: con esta última savia esperanza de que no corran la misma suerte de sus antecesores hermanos, tendrán la facultad de ver, quiero que conozcan el mundo desde mi copa, pero recuerden: tener mucho de NADA no deja de ser NADA…
Así un día Cascanueces solito sentado en los jardines reales, pensaba en como crear un niño de nieve -no quería que fuera un simple señor de nieve con ojos de botón y nariz de zanahoria-, quería un amigo con quien jugar, un real amigo que no sólo solo lo quisiera, y tratara por su condición de príncipe. Hizo mil intentos, los días se volvían noches y nuevamente las noches días, pero con la ayuda de su tía la reina del bosque blanco la cual llevó una nieve que muy especial era: esa que solo nace de los recuerdos del alma. Así lograron crear un niño, pero era pequeño más chiquito que Chicha Fresca el menor del reino –no se pueden imaginar lo difícil que es crear un niño de nieve–.
Con el trabajo hecho algo había que le faltaba a su amigo, la nieve del alma le había dado vida, pero sólo permanecía ahí sentadito a su lado, Cascanueces pensó mil formas de entretenerlo, los llevó de paseo por mil reinos, su hermana le tejió mil trajes de colores infinitos, pero este no podía disfrutarlos, solo sentía la alegría de estos regalos. Ya un día de vuelta de un largo paseo, el niño de nieve soltó la mano del príncipe, se perdió en el bosque, y sin saberlo llegó corriendo a una verde colina que tenía un raro y antiguo árbol, este venía del reino de los humanos venía de un valle del Sol eterno, el niño de nieve se abrazó a la calidez de su tronco y lloró y lloró mil diamantes que cubrieron la colina por completo, al llegar Casquita lo abraza diciendo: no llores no llores recuerda nunca estaremos solos, seremos amigos para siempre. Al pronunciar esta frase el viejo árbol se remeció y brilló como nunca antes nada había brillado en el frío reino, los calidos rayos derritieron toda la nieve del gélido continente para siempre.
Cascanueces al poder abrir los ojos luego cual magno espectáculo, quedó maravillado, todo el reino era verde, los seres del bosque salieron de sus escondites: bailando, cantando y corriendo, pero el niño de nieve no estaba. Casquita rompe a llorar porque su único real amigo no estaba, se había ido con los solares rayos, de pronto, de la copa del viejo árbol baja un ser más brillante que mil rayos de sol diciendo: Cascanueces amigo soy Maitano –si, era la voz del niño de nieve–, ¡no llores, no llores! (pero algo había cambiado, en su cara tenía dos ojos de aceituna: los más pijos de todo el reino, tan negros y profundos como el espacio sideral) recuerda –continuó diciendo– que nunca pero nunca estaremos solos, nos tenemos el uno al otro y eso jamás será NADA, somos y seremos un TODO.
Enraízo el reflejo tribal de tu posterior curva lumbar y me callo, y me callo, y me callo-de sueños-, en mi obtuso ángulo voyeur manejo mis poluciones en inocentes/desnudos modelos y me rallo, y me rallo, y me rallo –cual Xxx[e/o]x- mientras les imploro a esas tres santas botellas de Ron ¡qué [no] te liberen y entreguen! en ese eterno ósculo sin juegos sin plumas ni aretes-locas- y me evaporo, y me evaporo, y me evaporo-ruborizado- sin-tiempo en-tiendo y punto.
La Polenta la Polenta la Polenta la Polenta la Polenta la Polenta Mermelada de Cebolla mermelada de Cebolla mermelada de Cebolla La Polenta la Polenta la Polenta la Polenta la Polenta la Polenta
Osculo… osculos! Osculo… osculos! Osculo… osculos! C´est la vie? Au revoir? si aún no acumulo puntos para este viaje ¡sí fué nuestro viaje! ¿y el vampiro con dientes de chocolate? está en su isla de cuatro perillas en la sartén que no fríe -ESTÁ FRITO- ¿y los chanchos de Pink Floid? Soplaron y soplaron mondadientes Ni sus alas de pollo aguantaron ¡entonces el canibalismo es gratuito!-ESTAMOS FRITOS-
Vuelvo a escribir llenando el estómago [re]machando papel maché sí, entonces tus líneas romas no me miran en el espejo si solo si no hay rayas/rollos obtusos.
El maestro del Tarot con su cara maquillada por blancos pelos de burbujas de gas de aire –oxígeno color sangre- no terminan de reírse.
Taquicardia aún del pánico burgués, la terapia del artista; la seriedad de un espejo -análisis- ¿Soy simplemente un Arlequín atravesado/sentado/plástico en la fálica espada del bufón? -supositorios de heroína ácida – ¿Sed tú quién eres, más que el creador -yo/él- doble es uno?
Taquicardia después del matamoscas amarillo, ni la Guatona piensa lo mismo ni sus hijos postizos ni la Negra muerta… ¡Fuck off al todo! -se abren las puertas-
Como dejarte una huella siqui(si)era debiendo derramar mis yemas en tu espalda mientras tu lóbulo saboreando mis papilas ni tan solo ni tan lejos este delirio que quebraría a la sonrisa eterna y mental.
Y ahora que la tormenta continúa FUERA de esta toráxica caja en forma de corazón EL FRÍO LLEGA Se encuentra y vuelve al interior Ni entre la piel y el hueso Las palabras sucias sin sentido tratan de pe-gotear.
El lóbulo frontal me recuerda que ¡No debo! Mi mano izquierda que ¡No quiero! Y tus bromas que ¡No siento! Empero vuelvo a olvidar y no hacer nada de nada Ya ni un des-ayuno de reyes me des-prende Como millones de raquetazos que no terminan el comienzo Choritos ahogados en Vino-sour Que ven todos tus rulos color sepia De pendejos cerros ¿Qué tengo mucho morro(n)?
Cuando los orificios nasales se empeñan en demostrar que no sirvo para ese estilo Colombiano que solo despierta mi aburrimiento E insípidos veintisiete coitos interruptus tan patéticos Tan llamados, tan esperados, tan fomes que ni un Bar Cubano lo ríe Cuando la chicoca Fernanda no tiene idea lo que le espera crear Bajo tus ojos gigantes…
Lisa y llanamente las conclusiones de los amaneceres me despiertan …
Mientras la Guatona me va a buscar con los limones caídos y la cara llena de tiza
de los Cinco minutos eternos de perplejidad,
de conversaciones en quintas dimensiones,
del todo dar vueltas revueltas enteras de caracteres desconocidos y tan cotidianos que los sombreros se clonan y clonan y no paran de buscar la inmensidad de las cabezas piojentas de tan pocas ideas; sueños perdidos de la inspiración que no nos lleva a nada.
Que angustia –sin querer ser mariposas– me sorprende
y me trae al génesis de la absoluta soledad y desconexión de los placeres evolutivos, homos sapientes alimentados de colorinos recuerdos inconscientemente infiltrados.
Empero la continuidad de quitar el velo, pieles, dientes
resultan tan aburridos
y tan básicos que los colores no se mezclan
ni los olores de mis manos pueden decir cual es la tácita diferencia
y el agote pegote pega más o menos igual que lo que ya era.
…
Siento que los patios traseros no paran de sorprenderme
albergando a la mosquienta muerte de la sobreprotección,
en cinco patas y siete espejitos del vagabundo en ausencia,
de los hermanos, primos y tíos en leyes por cien tragos de olvido.
Cuando el imán de siete vidas sigue chupando las ganas,
espantando al Plomo sin frustradas culpas de chorros sangrientos
de abdominales que no calman –claman– la postura perfecta;
la panza que aprieta en cojines de arena repitiendo y repitiendo las miradas sin lluvia.
Lo sublime de las voces élficas me parecen nocturnas pantallas planas.
Entonces la búsqueda de la superficialidad y el universo nos muestra la neta igualdad que nos separa de lo nuestro espacio y tiempo
los registros mentales no deben temer a nuestra inferioridad del olvido
incapaz de plasmar todo…
Con la guata áspera de tantas bocas ácidas –las direcciones tan confusamente verdes-
Los cables se siguen y siguen pelando ¡dónde estás maldita sea!
Planchando lo rugoso entendemos lo liso y llano mentum: más que probando los distintos ropajes opacos de parce tan pe(n)sados tan mortecinos tan humanamente húmedos con tanto Bleach que moveremos más que solo las cabezas ¿podréis encontraros sin más que secar todas las manchas multitudes?
Cuento vagar el silencio de pacitos mojados en reconciliarse con la urbe cuando un (d)año en un día Viernes se hace eterno; a lo más mas menos mal por acompañantes de ciclos tan circadianos que en estas horas no falten la-s resiliente-s MAR dando al óleo azules miradas-el silencio calla los MARtes- así cada uno en MARsupiales blancuzcos danzaremos cuales Albaricoques Polacos aunque-aún mueran muerdan mueran muerdan les nains verts du rire -du rire 'ai dit!
Quizás esto es lo más mamón y de este tipo que espero escribir -y lo más probable es que lo borre- pero mientras esperaba que la tetera sonora, en mi pre-ritual psicochamanístico ántes de acostarme a ver mi película diaria madrugadora vampiresca, me di cuenta que siempre espero; estar antes de que las cosas pasen y así sucede la mayoría de las veces aunque esta mayoría sea "in my imagination", empero mientras leía otro blog, cerré winnamp y dejé lista a reproducir la pelicula; y sí seguía y seguía esperanando que la tetera sonara, con un pucho en la boca-que aún no enciendo porque es el último-la música seguía sonando en mi cabeza pero no venía de los parlantes del Gantz sino que del techo; la combinación de lluvia y el vapor de la tetera que susurraba -webón estoy hirviendo hace rato pero dejaste la tapa abierta-, tal vez no es el evento más adrenalínico de mi vida pero hace tiempo que no escucho: no me dejo escuchar más que lo dispuesto. Y ahora no pude evitar escribirlo, con la tetera apagada, el pucho ensendido y el sonido de las lágrimas del very very tall callendo(Literalmente no me hace muy bien estar absolutamente sobrio...).
Mientras el paparazzeo interno no termina y el externo me da palmaditas en la espalda...
¿Por qué las cualidades se esconden tanto si el miedo ya no ES; tema, anticuerpo, razón? Empero de cuando en vez, las llama(ra)das se reciben por el lado que más duele -así que el último que se encierre-, y el ostracismo se jacte de un buzón de voz finitamente vacío de lo profundamente lleno...
Literalmente la regurgitación es ley, la mierda sólo tiene dos salidas-también se jacta de ello-, entonces, cómo lograré la técnica del comer almas para así poder ex-ponerme en pie ( ¡¡llamada por cobrar Violeta, mis antenas ya no te encuentran!! ) ¿se puede analogar la eternidad mezclando un mar de dudas más un Sol apunto de implotar? ( ¡¡segunda llamada Arthur, volví a perder tu número )...
Me des-invito entonces a mover los párpados Kármicos coartando sol(o)edades //Lapsus: las conveniencias y los abrazos se venden por separado//